En 1559 cuando los primeros religiosos dominicos arribaron a la Antigua Guatemala, se les otorgo terrenos a inmediaciones de San Miguel Escobar, (el Valle de Almolonga); pero en 1542 se les otorgo terrenos en Santiago de Guatemala, construyendo así el conjunto monumental de mayor importancia en la ciudad y el más opulento en la Capitanía General de Guatemala. La edificación fue temporal durante el siglo XVI. A lo largo del siglo XVII se erigió la iglesia. El asiento del altar mayor, presente, data de 1637. Su estructura, acabada alrededor de 1666, contaba con dos formidables torres dobles, comenzando en donde sonaban diez campanas y se oía el primer reloj público traído a Guatemala en 1553. La generosa riqueza de arte colonial excedió a la de los demás claustros de la Capitanía en el siglo XVII. Se narra a la iglesia, vergeles y tumbas y sepulturas de enterramiento para los frailes. La fastuosa fuente del encierro mayor, edificada por el dominico Felix de Mata en 1618, fue el centro de iluminación de los 80 frailes que residieron el claustro en el siglo XVIII. Los sismos de 1773 produjeron serios deterioros a esta exalta edificación. Los dominicos se trasladaron con sus pertenencias, conteniendo todas las obras de arte, a la nueva capital, posteriormente del traslado de la capital. No obstante, en tanto que el siglo XIX e iniciaciones del siglo XX, el conjunto monumental, especialmente la iglesia, soportó mayor pérdida debido al abandono de los siglos posteriores. Los vecinos de la ciudad esgrimieron las ruinas para sacar piedra y otros materiales de bastimento para rehacer y erigir sus casas y otros inmuebles antigüeños. La fuente del claustro fue trasladada a la entrada de la urbe en 1934 y, subsiguientemente, trasladada la Alameda de Santa Rosa, en donde se localiza hoy. Se partió la finca, edificándose unos hogares privativos y la Escuela "Luis Mena" en el atrio de lo que fue la iglesia de Santo Domingo, quitándole toda su extensión original. Se esgrimieron los materiales de reconstrucción del encierro para edificar el Instituto Nacional para Varones "Antonio Larrazábal" (INVAL), situado en el atrio de la santuario hasta 1976, cuando fue seriamente dañado y a continuación destruido. El INVAL fue reubicado a las afueras de la ciudad.El rescate y reparación de los vestigios arquitectónicos fueron efectuados en gran escala a partir de 1970, cuando el arqueólogo Doctor Edwin Shook y su esposa Virgina arreglaron una parte de las moradas y área de servicio, incluyendo una cocina tradicional, para una morada y biblioteca. Les llevó cinco años desechar el ripio del área.El Doctor Shook también ejecutó excavaciones científicas de 53 pies de profundidad, hallando rastros mayas de hace 3,000 años. Rellenó las excavaciones, ubicó un nuevo piso, coloreo las paredes domésticas de blanco y puso un techo de teja en lugar del techo original en forma de cúpula de ladrillo. Así, añadió un pórtico para darle la extensión de casa. La Introducción de cristal entre habitaciones fue una novedad en aquel tiempo; consiente que entre la luz a aquellos salones. Los caminos del jardín fueron inspirados en aquellos de la Casa Popenoe de la ciudad. Esgrimieron el recinto como morada y un foco de reunión arqueológica hasta 1989, cuando entregaron la propiedad. Obtenida por una firma privada, Protunac, S.A., con el objeto de crear un hotel y centro cultural, en 1989, esta casa, con otras propiedades colindantes se constituyeron en "Casa Santo Domingo". Se extendió una meticulosa labor de rescate y reparación de este extraordinario conjunto monumental. Entre los vestigios arquitectónicos del monasterio, se estiman muros antiguos del retiro y refectorio (comedor), el método hidráulico con sus canales y conductos coloniales, y las tumbas de sepultura de los frailes dominicos asimismo del área de baños con su concerniente chimenea. Los divinos jardines reflejan la distinción de la vida monacal colonial. Al ejecutar los trabajos de limpieza en un sección, se halló la Cripta de El Calvario en Septiembre de 1996 en fastuosas condiciones. La experto guatemalteca en pintura mural, Margarita Estrada, efectuó los estudios y adeudos necesarios para su subsistencia. Hoy se encuentra abierta a la evaluación del público. Se cree que el encuentro de esta cripta es la de mayor calidad en la ciudad en el siglo XX y es realmente hermoso. Este centro cultural es de enorme importancia en la ciudad. Cuenta con varios espacios distribuidos dentro de las ruinas como la Casa de la Cera donde se puede observar el proceso de elaboración de velas de distintos tipos y colores, así como un museo de arte precolombino donde podemos apreciar piezas del periodo clásico maya. Las criptas y el ambiente colonial la hacen única.
English
In 1559, when the first religious Dominicans arrived to La Antigua Guatemala, they were provided with some lands near San Miguel Escobar (in the Almolonga Valley), but in 1542, new lands were provided in Santiago de Guatemala, so they built the most important monument set of the city and the most impressing of the General Captaincy of Guatemala. During the XVII century the church was built. Its structure was finished in 1666, with great double towers, where ten bells could be heard on those times. The Dominican, Felix de Mata, built the gorgeous fountain located in the upper cell or retreat, in 1618. The 1773 earthquake produced serious damages to this magnificent building. The Dominicans moved with their belongings and art pieces to the new city after the city itself was transferred. The rescue and restoration of the architectonic vestiges were strongly done since 1970, when the archeologist, Doctor Edwin Shook and his wife Virginia arranged great part of the rooms and service areas, including a traditional kitchen and a library. It took them five years to do it. Doctor Shook also did some 53 feet deep scientific excavations, finding Mayan rests from over 3,000 years old. Its garden roads were inspired in those from Casa Popenoe of the city. They used the rooms as their residence and as an archeological meeting point until 1989, when they gave back the property. Bought by a private firm, Protunac, S.A., they create a hotel and a cultural center, in 1989, this house and other surrounding properties became: "The Casa Santo Domingo".
A very hard work of rescue and restoration of this extraordinary building, started. Among the architectonic vestiges of the monastery, there can be seen some antique walls from the dinning and retreat rooms. The beautiful gardens reflect the colonial monk lifestyle. When cleaning work was done in one area, where the crypt of El Calvario was found on very good conditions, in September 1996. Today it is open to the public. It is believed that this crypt was the best preserved in the city during the XX century and was really beautiful.